Noticias
DIARIO EL NACIONAL / Carmen Victoria Méndez / Martes 01 de Enero
“Pagar por los derechos de la películsa independientes será imposible”
Bernardo Rotundo: El distribuidor clama por más salas de arte y ensayo
El presidente del Circuito Gran Cine asegura que el control de cambio y el trato desigual que brindan los exhibidores a las cintas que no vienen de Hollywood es una amenaza para el sectorBernardo Rotundo, presidente del Circuito Gran Cine, afirma que el cine independiente en el país está amenzado por la burocracia cambiaria, que retrasa los estrenos de las películas, así como por los criterios de los exhibidores, que consideran que proyectar pelíclas de arte y ensayo es un riesgo para el negocio. Defiende la democratización de la pantalla y cree que hay que despolitizar el debate para lograr acuerdos que beneficien a todos los actores del negocio del séptimo arte.
-El debate en torno al cine de calidad se ha politizado en los últimos años. ¿En qué posición se encuentra el Circuito Gran Cine?
-Gran Cine es una asociación civil privada que se dedica a la divulgación de la cultura cinematográfica. Somos una organización independiente. No somos ni blancos ni amarillos, ni rojos ni verdes, sino simplemente tratamos de exhibir el cine considerado artístico y cultural, como lo establece la Ley de Cinematografía Nacional.
-Da la impresión de que el tema de la distribución y exhibición de películas es un juego trancado, en el que para que gane el cine independiente tiene que salir perdiendo Hollywood y viceversa.
-Nosotros no estamos en contra de Hollywood. Al contrario, vemos la entrega del Oscar y consideramos que la industria estadounidense ha dado grandes aportes a la cinematografía mundial, pero sí nos preocupa que 90% de lo que se ve en Venezuela es originario de sus grandes estudios. Creemos que hace falta desarrollar una mayor cultura cinematográfica en la colectividad y tratar de que haya más equilibrio, que podamos ver cinematografías de todas las procedencias. Es necesario democratizar la pantalla. Esto lo estamos diciendo desde hace como 25 años. Lo ideal sería que podamos ver películas mexicanas y argentinas. México hace 60 cintas al año y aquí no llega una sola. Yo sé que no pueden llegar todas, pero por lo menos las más importantes deberían exhibirse.
-¿Cuáles son los principales problemas que afronta Gran Cine?
- Tenemos como el control cambiario y sobre todo los criterios para programar las películas en las 400 pantallas que hay en el territorio nacional hacen que sea cada vez más difícil trabajar como distribuidores de cine independiente en el país. En Venezuela, lamentablemente, existen pocas salas dedicadas a la exhibición de cine artístico y cultural, hay que buscar la manera de crear más. No creo que incluir cine de arte en una sala de un multiplex sea algo desventajoso o vaya a poner en riesgo económico a la industria de la exhibición cinematográfica. Queremos que el buen cine, artístico y cultural, deje ser considerado la cenicienta en este país. Sucede con frecuencia que traemos un título con cuatro copias y sólo logramos que nos exhiban en dos salas, en ocasiones por pocos días. Al ritmo que vamos simplemente nuestras películas no se van a poder seguir trayendo al país, porque va a llegar un momento en que pagarlas será imposible. Nosotros no tenemos ni subsidios del Estado, ni de la empresa privada, ni de la CIA ni de la KGB. Nos financiamos con ingresos propios y necesitamos que nuestras películas sean exhibidas con continuidad para que puedan recuperar sus costos.
-¿Cómo les afecta el sistema cambiario?
- Traer una película con divisas de Cadivi implica un proceso muy largo; por eso decidimos trabajar a través del Sitme y de la emisión de bonos del Gobierno. Sé que ha habido casos de películas como El secreto de sus ojos que la distribuyó Cines Unidos. Ellos solicitaron los dólares para traer esa cinta a través de Cadivi y el proceso se demoró de tal forma que el estreno se pospuso dos años. Cuando la película se estrenó, por supuesto que ya había perdido el impulso que representaba que una producción latinoamericana ganara el premio de Mejor Película Extranjera en el Oscar. Mucha gente ya la había visto quemada, eso es algo terrible. El Fisco pierde un dineral por la piratería, pero no hay una autoridad en el país para ponerle un parao.
-¿Por qué hay que esperar entre uno y dos años para ver las películas que se consolidan en festivales como Cannes o la Berlinale?
- Los blockbusters se estrenan casi en simultáneo con Estados Unidos; las películas independientes tardan un poco más en llegar. Tienes que firmar contratos, subtitular, sacar copias. Cuando vas a comprar una película, si ésta acaba de ganar el Oscar o un premio como el Oso de Oro en Berlín o la Palma de Oro de Cannes, entonces el distribuidor internacional te cobra mucho más. Eso afecta también a otros distribuidores. La teta asustada la va adistribuir Amazonia Films, pero fíjate la lentitud para que llegue. Logramos estrenar El discurso del rey apenas dos días antes de que ganara el Oscar porque llegamos a un acuerdo con el distribuidor para no pagar el mínimo garantizado, que es una cantidad que hay que cancelar para asegurar los derechos de la película.
-¿Los problemas que confrontan las grandes distribuidoras en este momento benefician a Gran Cine?
- No lo creo. No nos beneficia que una distribuidora se vaya del país o que Paramount tenga problemas. Lamento su situación, porque lo que nos interesa es que el abanico del cine en el país sea bien grande. No queremos ser sectarios, hay películas de Hollywwod muy extraordinarias, creemos que gracias a esos blockbusters exite el hábito de ir al cine (el número de visitas al cine al año es cercano a 29 millones, eso quiere decir que cada persona va por lo menos una vez al año), lo que permite tener una infraestructura de salas importantes, bien montada, con buen sonido y buenas butacas. Eso no existe en todos los países. El cine comercial, incluso, permite el financiamiento del cine venezolano a través del tributo que se paga a Fonprocine.
Boleto único
…
Del proyecto del CNAC se sabe poco
…
*** Al consultarle su opinión acerca de la idea del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía de crear el boleto único para todas las salas de cine, Bernardo Rotundo asegura que no se ha formado un juicio al respecto porque la propuesta no ha sido presentada ni consultada con el gremio de distribuidores y exhibidores. “Vamos a esperar. Hay que conocer en detalle cuál es el plan que el CNAC propone. Como no he visto nada escrito, prefiero no hablar ni bien ni mal del boleto único, que seguramente debe tener sus pro y sus contra. Habrá que analizar si nos beneficia o nos perjudica una vez que se haga pública la propuesta. Discutir sobre algo que no está presentado sobre la mesa es muy difícil. Lo que hubo fue un comentario de un funcionario de la institución en la prensa. Uno no debe salir a celebrar o ponerse histérico sin saber qué es lo que establece este proyecto en materia de logística, facturación, tecnología y recaudación de impuestos”.
OTRAS NOTICIAS




