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WWW.TELAM.COM.AR / Claudio D. Minghetti / Martes 01 de Enero
Thierry Fremaux, el director artístico de Cannes, visita la ciudad de Buenos Aires
El delegado francés se encuentra en la capital argentina con motivo del evento multinacional Ventana Sur
Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cine de Cannes, está en la Argentina compartiendo la organización del mercado de cine Ventana Sur, alianza estratégica entre el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y el Marché du Film del certamen francés.
Esta unión posibilita poner en vidriera y comercializar cine latinoamercano, una tarea que viene concretándose hace ya tres años en Buenos Aires.
Director desde hace 11 años del encuentro mundial de cine que tiene lugar en mayo en la Costa Azul, Frémaux se mostró optimista por este tercer evento multinacional que es respaldado, además, por la presencia de empresarios, directivos y programadores de otros festivales.
A ellos se suman especialistas que, con diferentes mesas, suelen acompañar en cinco jornadas intensas, la puesta al día en temas que tienen que ver con el presente y futuro de lo audiovisual regional.
“¿Qué paso en el cine mundial desde que empezó Ventana Sur?...Para sacar conclusiones hay que esperar al quinto encuentro.
Este fue un muy buen año para Cannes, pero en especial por el cine que pudimos programar, especialmente el europeo, que surge con la idea de proteger al cine de autor que va al encuentro del público”, aseguró Frémaux en diálogo con Télam.
“Cannes tiene que seguir creciendo en su conexión con el público. Es muy fácil quedarse encerrado en un mundo de especialistas -opinó-, pero me parece que a nivel mundial, el cine que se ve en Cannes es de un nivel muy alto y abierto, que es también un nivel de consideración de la relación que se debe tener con el público”.
En ese análisis, el cinéfilo que dio un perfil más abierto a un festival que, sin perder audacia o glamour, privilegia siempre la calidad de las propuestas, comentó que “el cine norteamericano sigue siendo el más fuerte, pero está necesitando inversiones europeas".
"Martin Scorsese, Clint Eastwood, Alexander Payne o David Finch, son autores muy importantes, pero el cine es cada vez más mundial y por eso Cannes debe ser más mundial. El público europeo sigue teniendo la misma necesidad de siempre de verse en el espejo del cine y ahora es muy fuerte”, abundó.
En relación a las implicancias de su presencia en Buenos Aires, comentó que "estamos muy orgullosos de volver cada año aquí para mostrar películas y también para mostrar que podemos ayudar a Ventana Sur. Estoy hablando de una ayuda industrial, y a través de este mercado a muchos autores que -seguramente- después estarán en Cannes presentando sus obras", "Tener una película en Cannes -detalló- es asegurar que después se vea en otros cien festivales, que se han convertido en una especie de circuito paralelo de exhibición en un mundo donde el problema principal está siendo el cómo ese cine puede llegar finalmente al público".
"Para algunos países los festivales son la única boca de salida de sus películas, lo que los incluye en consecuencia en este gran mercado internacional. Un circuito no convencional que finalmente se convierte en convencional", añadió.
A propósito del cine latinoamericano, Frémaux se refirió a "un cine esencial" y reconoció que no hay una buena selección sin películas desde México a la Argentina.
"También lo veo como un cine que todavía tiene mucho para dar, que promete, y ese es el desafío del futuro, tener un cine latinoamericano más fuerte, más grande, más importante a nivel mundial, y en particular el cine argentino, que tiene tantos autores importantes", describió.
Al citar su propia experiencia, Frémaux aseguró que "siempre observo con ojos muy atentos al cine latinoamericano a la hora de programar Cannes. La realidad del mundo de hoy va a generar un equilibrio diferente entre la producción de los países con industria del cine y los latinoamericanos emergentes. Vamos a ver qué pasa”.
“La buena salud económica de esta parte del mundo es una salud que puede ayudar al cine, más allá de que el cine europeo sigue firme, a pesar de la crisis”, evaluó.
En esa panorámica, quien también encabeza el Instituto Lumière indicó que "en Francia cada miércoles hay hasta 17 estrenos, que es demasiado... es un paraíso. Pero, un joven que ama el cine cómo puede ver tantas películas todas juntas".
"Para mostrar las películas tenemos que volver al cine itinerante, a las experiencias sociales de los hermanos Lumière, que es estar todos juntos, para celebrar la emoción del cine juntos, una misma emoción en una gran pantalla", prosiguió.
En relación a la actividad en su país, aportó que “en Francia el cine en las salas goza de muy buena salud. Hace dos, tres o cuatro años se viene demostrando que cuando hay buenas películas el público responde, pero también hay que tener salas en buenas condiciones".
Puesto a ejemplificar, puntualizó que “los Dardenne hacen películas de forma y de fondo, social y fuerte, pero la forma es fuerte y eso lo hace cine de calidad, y eso el público lo reconoce.
No es suficiente tener películas con lindas ideas sin puesta en escena y lo mismo ocurre con una película moderna sin contenido".
Al respecto, insistió que "hay que tener una concepción del cine. Es sabido que en Francia ayudamos a nuestro cine, no lo hacemos con dinero público, sino con una concepción muy política, muy fuerte, que tiene en cuenta que el cine es parte de la sociedad. Para mí el cine está hoy más fuerte que nunca, cada uno quiere hacer cine, con un iPhone o una cámara de bolsillo, pero no es tan fácil. Para hacerlo bien hay que hacerlo en serio".
"Si se hace la comparación con la literatura y los e-books, la cosa más importante es el contenido. Por supuesto es más fácil hacer una película con una cámara casera, pero no son películas de John Ford o tantos otros grandes del cine. Hay que encontrar un equilibrio, porque el cine si no tiene calidad visual puede perderse", especificó.
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