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GRAN CINE / Dulce María Ramos/Pablo Abraham / Martes 02 de Agosto
Carlos Bolívar Díaz: De cómo un sonidista se convierte en un director
Carlos Bolívar Díaz: De cómo un sonidista se convierte en un director

Luego de una larga y reconocida carrera como sonidista en en el cine venezolano, Carlos Bolívar Díaz ha dado el salto a dirección con dos mediometrajes sobre dos figuras venezolanas importantes del pasado siglo XX, los que ha unido para presentarlos como largometraje, titulado "Vivir de Imaginar", y que se exhibe actualmente en varias salas de Caracas y del interior del país. Ofrecemos este Boletín Especial con una entrevista al realizador.

 

 

- Ha tenido toda una carrera destacada como técnico sonidista (en sus diferentes especialidades) en el cine venezolano desde los años 70. ¿Qué te ha llevado a asumir este otro nuevo rol de dirección recientemente? 

- En realidad fueron las circunstancias las que me llevaron a dirigir mi primer Documental Alejandro Colina, Mitología de la Imagen. El Maestro Colina y su família eran vecinos nuestros y mi madre, Aminta Díaz, muy amiga de la família Colina, hizo una profunda investigación sobre la vida y la obra del artista que dió como resultado su libro "Colina", una documentada y reconocida biografía del Escultor. Un día, en casa de mi madre, en una reunión familiar en donde se encontraban, entre otros, Aura Colina, cantante lírica e hija del escultor, y Edgar Narváez, guionista y mi amigo de toda la vida, decidimos aprovechar esa investigación para hacer un documental audiovisual. A partir de ese primer acercamiento a este nuevo rol me quedé con las ganas de hacer más para aprovechar toda esa experiencia que había adquirido en la investigación documental y el manejo de los materiales producto de esa investigación. Es así cómo decido hacer mi siguiente documental sobre el Escritor Alfredo Cortina, pionero de la radio y tv venezolanos, a quien conocí por los años 80 gracias a un trabajo que realicé para el Archivo de la Palabra de la Biblioteca Nacional. Me pareció un personaje interesantísimo para hablar sobre la historia de los medios y su influencia en el imaginario nacional, de allí nació Alfredo Cortina, Vivir de Imaginar, documental que presta su nombre al largometraje Vivir de Imaginar, Venezuela... un tiempo... dos creadores....

 

- ¿Cuál fue el mayor reto que tuvo al abordar a cada uno de estos creadores?

- Desde el punto de vista del financiamiento, que siempre es un reto, Colina fue mas complejo pues implicaba viajar a 6 ciudades para obtener las imágenes de las obras y los costos de transporte, habitación y comida del equipo eran un obstáculo pues el financiamiento que nos había dado el CNAC era insuficiente para cubrir este viaje, así que diseñamos y realizamos, junto a Rosa Helena Arcaya, Productora Ejecutiva y Directora de Arte de Mitología de la Imagen, una campaña de solicitud de recursos entre las alcaldías y gobernaciones en donde se encontraban estas esculturas, lo que dió como resultado que las instituciones gubernamentales regionales de San Fernando de Apure, San Juan de Los Morros, San Felipe y Coro, contribuyeran con el pago de estas necesidades de producción del documental. El documental de Cortina fue diferente, pues contábamos con suficientes recursos aportados por el CNAC, aquí lo más complejo fue la recreacion de la época en que se desarrollaban la vida y los programas de Cortina así como de su audiencia. Esto implicaba el uso de personal de actuación (hasta 30), vestuario, maquillaje, ambientación y utilería a partir de los años 30 del siglo 20, así como la construcción de la escenografía del estudio de la primera radio comercial de Venezuela, la Broadcasting Caracas, y del estudio de la primera estación de televisión comercial del país, Televisa Canal 4, en donde se escenificaban "Los Casos del Inspector Nick", policial escrito por Alfredo Cortina y primer programa seriado de la televisión venezolana. Así mismo, recreamos en locaciones la relación de la audiencia con estos novedosos medios y del impacto que produjeron en la sociedad de la época. Este complejo trabajo de producción fue realizado por Aldrina Valenzuela, Productora Ejecutiva y por Rosa Helena Arcaya, Directora de Arte. Pero lo que si iguala a ambos documentales es el reto de conseguir los materiales de archivo de diferente índole necesarios para narrar el documental, es la parte mas difícil y larga, es una exploración arqueológica por los materiales históricos de nuestro país, que se encuentran en irregulares procesos de conservación en diferentes archivos, que muchas veces son inaccesibles por los costos o por el estado de conservación en que se encuentran o porque simplemente el poseedor de los derechos no quiere compartirlos. 

 

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