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DIARIO EL NACIONAL / Humberto Sánchez Amaya / Miércoles 07 de Septiembre
Victoria Miranda: “No se pueden evitar los desastres en nombre del amor”
Victoria Miranda: “No se pueden evitar los desastres en nombre del amor”

En 'Eso que llaman amor' la cineasta argentina cuenta tres historias de relaciones tóxicas, con las que invita a reflexionar sobre la independencia y la autoestima. 

 

 

Eso que llaman amor es una película sobre relaciones tormentosas, de esas que llaman tóxicas, las propicias para el rencor y la venganza. Sin embargo, el filme que forma parte de la Muestra de Cine Latinoamericano da la posibilidad de pasar la página en tranquilidad, sin reproches.

 

Ese es el tema del primer largometraje de ficción de la cineasta argentina Victoria Miranda, quien escribió un guion sobre las consecuencias de la aversión al compromiso, así como la búsqueda de la lealtad, la independencia y la autoestima. En este contexto, es previsible que en el largometraje abunden los conflictos, las peleas y las efímeras reconciliaciones.

 

Son tres las mujeres –Zara, Verónica y Mora– que en la distancia sobreviven a sus tormentos, pero luego sus vidas se entrecruzan cuando están a punto de hallar el sosiego. Personajes que caen irremediablemente en el estereotipo. 

 

Miranda está en Venezuela como la invitada internacional de la muestra cinematográfica que comenzó el pasado viernes. El fin de semana estuvo en las funciones que hubo de su filme en el Trasnocho Cultural. “Se agotaron las entradas. Me preguntaron mucho la razón por la que los personajes estaban tan enfermos. Para mí el cine cuestiona al ser. Es la ficción que me gusta. Son mujeres heridas porque son varias las generaciones así, es como un inconsciente colectivo. Me di cuenta también de que acá la gente entiende el lenguaje argentino en el cine, es como si fuéramos muy hermanos”.

 

La directora anteriormente había hecho documentales como Tradición?, que plantea el debate de las costumbres como limitantes de la individualidad o como representaciones del inconsciente colectivo. “El documental es un trabajo de registro para la reflexión, mientras que la ficción es un espacio para uno”.

 

En Eso que llaman amor Miranda invita a reflexionar sobre los roles de las personas en sus relaciones, quiere que surja esa discusión en quienes se sienten frente a la pantalla a ver el filme. “Es un mensaje de observación. No se pueden evitar los desastres en nombre del amor. Creo que son observables y la única forma de ser más feliz es sabiendo qué tan luminosa y oscura es una persona”, afirma la realizadora de 33 años de edad. 

 

Cuando habla de desastres podría pensarse que algunos son tolerables y otros no. Pero ella advierte que eso depende de cada quien. “Cada uno tiene sus límites”.

 

En el caso de la cineasta, dice que nunca aceptaría el abuso físico o la violencia verbal. Aunque es consciente de que el público puede considerar que la historia está basada en una experiencia propia, el filme no tiene nada autobiográfico ni se refiere a vivencias cercanas a su entorno.

 

Miranda prepara la próxima película que dirigirá: A oscuras, ambientada en la vida nocturna de Buenos Aires, pero no exactamente en la algarabía de los llamados boliches sino en sus personajes, sus soledades y miserias. También prevé terminar otra como directora y guionista que se llama Lo habrás imaginado, una cinta policial que quiere coproducir con Venezuela. 

 

La cineasta cree que Eso que llaman amor cuestiona los roles de hombres y mujeres para restablecerlos. “Me identifico con el feminismo que no busca agredir al hombre, con lo que propone replantear para ocupar espacios de poder”.

 

Miranda ha estado atenta a las críticas, conoce aquellas que consideran que su filme reitera estereotipos. “Cuento a los dos, ambos géneros son infieles, fóbicos o miedosos al compromiso en la película, que es un espejo. Hay una necesidad del hombre de sentirse atacado y cuestionar productos de mujeres. Especialmente en el cine, que está comandado por hombres”.