AMOR SIN ESCALAS (Las Mejores de 2010) Título Original: Up in the Air
Año: 2009
País: Estados Unidos
Duración: 109 min /
AMOR SIN ESCALAS (Las Mejores de 2010)
DIRECTOR
Jason Reitman
SINOPSIS
Ryan Bingham es un especialista en recortes financieros y consumado viajante de negocios moderno. Lleva mucho tiempo contento con su despreocupado estilo de vida, viviendo por toda Norteamérica en aeropuertos, hoteles y autos de alquiler. Puede llevar todo lo que necesita en una maleta con ruedas. Es un miembro mimado y de élite de todos los programas de fidelización de viajeros que existen. Y le falta poco para alcanzar el objetivo de su vida: 10 millones de millas de viajero habitual, y sin embargo… Ryan no tiene nada auténtico a lo que aferrarse. Cuando se siente atraído por una simpática compañera de viaje, el jefe de Ryan, animado por una joven y advenediza experta en eficiencia, amenaza con llamarle permanentemente desde la carretera. Enfrentado a la perspectiva, a la vez terrorífica e hilarante, de ser destinado a un puesto fijo, Ryan empieza a meditar sobre lo que puede llegar a significar el tener un hogar de verdad
REFERENCIA

En sus primeros dos filmes, Jason Reitman (Montreal, 1977) demostraba su preferencia por antihéroes provocativos – un cabildero de la industria del tabaco en Gracias por fumar (Thank You for Smoking, 2005) y una adolescente embarazada en Juno (2007), premiada con el Oscar al mejor guión original- y relatar historias muy humanas, divertidas y atractivas en que estos complejos personajes desafían las expectativas. Continúa en esta misma línea con el relato de Ryan Bingham, el singular protagonista de Amor sin escalas (Up in the Air, 2009), quien aparentemente tiene un trabajo bastante desagradable: encargarse de despedir a los empleados cuando hay reducción de personal en las compañías.

Y, sin embargo, el relato de Ryan también es sobre un hombre al que se reconoce -instantánea y patéticamente – decente y encantador que ha aceptado con entusiasmo nuestro mundo de rapidez, tecnología, comodidad, ambición individual y ventajas materiales; un hombre que lleva una vida agradable y sin complicaciones; un hombre que lo tiene todo pero al que, al mismo tiempo, le hace falta algo vital. Su historia plantea interrogantes interesantes: ¿En una era de globalización y conversaciones mediadas por máquinas, cómo podemos entablar las relaciones reales y duraderas que una vez sostuvieron a nuestra sociedad? ¿Y qué sucede cuando las rechazamos?

Esas preguntas forman parte integral del guión de Amor sin escalas, basado en el libro de Walter Kirn, el cual después de un borrador inicial por Sheldon Turner, Reitman llevó en una nueva dirección, analizando cómo el relato de Ryan Bingham refleja la manera actual de vivir, en un momento en que se cruzan los adelantos tecnológicos y las fallas en la comunicación. “La veo como una historia de un tipo que tiene que aceptar que, aunque él piensa que su vida es completa, ha estado ignorando algo muy importante, que es la responsabilidad de formar parte de algo mayor,” dice Reitman. “Ryan Bingham le teme tanto a lo que conlleva formar parte de una comunidad que no ha podido disfrutar lo que eso significa”.

Continúa diciendo: “Eso es algo que pienso que ahora mismo estamos explorando como sociedad. Todos usamos nuestros teléfonos celulares y enviamos y recibimos mensajes de texto y parece que estamos más unidos que nunca, cuando, en realidad, las personas ya ni siquiera se miran a los ojos y cada vez tenemos menos relaciones verdaderas. La vida de Ryan en los aeropuertos es una metáfora de eso. Podemos ir a cualquier aeropuerto en el mundo e inmediatamente sabemos dónde está todo; tienen las mismas tiendas, los mismos restaurantes, los mismos periódicos. Nos sentimos cómodos en todas partes pero ningún lugar parece ser nuestro hogar. Estamos tan globalizados que hemos perdido el significado de lo que es una comunidad”.

Reitman usó la novela de Kirn como punto de partida para un guión que varió durante su elaboración. “El libro me inspiró en múltiples niveles,” dice Reitman. “Me encantó el lenguaje de Walter, el cual usé mucho. Pero ha medida que comencé a escribir, mi propia vida cambió. Conocí a mi esposa, me enamoré y tuve un hijo. Y en ese proceso, Ryan Bingham también comenzó a madurar y buscar algo más en la vida. El guión hace énfasis en la importancia de las relaciones y las conexiones en nuestra vida diaria”.

El tema de la novela de Kirn surgió de un encuentro casual del autor en un vuelo hacia Los Ángeles donde conoció a un hombre que se la pasaba viajando 300 días al año y que conocía a otras muchas personas que hacían lo mismo. El autor quedó encantado cuando supo que Reitman quería dirigir la película pues le había gustado Gracias por fumar y cuando leyó el guión sintió que el realizador le había agregado una cuarta dimensión a la historia.

Reitman tomó el personaje principal forjado por Kirn y lo rodeó de circunstancias dramáticas totalmente originales y creó dos personajes que derrumban las paredes del mundo individualista de Ryan Bingham (George Clooney). Ellos son: Natalie (Anna Kendrick), una experta en rendimiento, obstinada pero algo ingenua, de veintitantos años, que él se ve obligado a entrenar y tomar bajo su protección a pesar de que ella amenaza su estilo de vida y Alex Goran (Vera Farmiga), la mujer que parece ser su alma gemela en el mundo de los viajes de negocios, despertando por primera vez el deseo de tener algo más que un lazo efímero con otro ser humano.

“Ryan vive una experiencia interesante en este filme, curiosamente asumiendo el rol paterno con Natalie, quien siempre está pisándole los talones y comenzando a pensar en la idea de convertirse en esposo de Alex,” observa Reitman.

El guión tomó otro importante plano de relevancia a medida que Reitman lo adaptaba, porque no únicamente su vida cambió sino también la situación económica de Estados Unidos se desplazó dramáticamente. Cuando el libreto casi estaba terminado, el país se encontraba en una recesión severa y peligrosa, la cual lo motivó a explorar más profundamente el tema de la pérdida de empleos. Al hacerlo, el director/co-guionista tomó un riesgo inusitado. Decidió filmar las reacciones reales de los estadounidenses recién desempleados y resultó ser una experiencia intensamente emotiva que unió el drama y la comedia humana de la película con una realidad aleccionadora. “Fuimos a Detroit y St. Louis, dos de las ciudades más golpeadas por la pérdida de empleos del año pasado y anunciamos que estábamos realizando un filme sobre el tema y buscábamos personas dispuestas sobre ello,” explica Reitman. “Lo asombroso para mí, que soy alguien que trabaja frecuentemente con los actores para obtener realismo, fue cómo estas personas, que yo pensé se sentirían incómodas frente a las cámaras, se mostraron tan francas y reales. Son mis secuencias favoritas en la cinta”.
FUNCIONES:
GALERíA DE FOTOS: AMOR SIN ESCALAS (Las Mejores de 2010)
FICHA TÉCNICA:
Guion: Jason Reitman y Sheldon Turner, adaptación de la novela de Walter Kirn
Producción: Jeffrey Clifford, Daniel Dubiecki, Ivan Reitman, Jason Reitman
Fotografía: Eric Steelberg
Montaje: Dana E. Glauberman
Música: Rolfe Kent
Intérpretes: George Cloony (Ryan Bingham), Vera Farmiga (Alex Goran), Anna Kendrick (Natalie Keener), Jason Bateman (Craig Gregory), Sam Elliot (Maynard Finch)
Distribución: UIP
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