Ganadora de dos premios Oscar -uno como actriz y el otro como compositora- la popular actriz, cantante, directora y productora le rendirá un homenaje a quien fuera su pareja en la pantalla grande, Robert Redford, en la ceremonia de entrega del Oscar el próximo domingo 15 de marzo
La actriz, directora, cantante y productora estadounidense Barbra Streisand recibirá la Palma de Oro honorífica en la ceremonia de clausura del próximo Festival de Cannes, el 23 de mayo, en el Palacio de Festivales. La noticia, confirmada este miércoles por la organización, coloca a Streisand en una lista de honor que incluye este año a Peter Jackson. Pero el caso de Streisand tiene algo de especial, quizá porque su carrera desafía cualquier intento de clasificación sencilla.
"Con orgullo y profunda humildad me siento honrada de unirme a quienes han recibido antes esta Palma de Oro honorífica, cuyo trabajo siempre me ha inspirado", declaró la artista en un comunicado. Y añadió, con esa mezcla de compromiso y sensibilidad que la caracteriza: "En estos tiempos difíciles, el cine tiene la capacidad de abrirnos el corazón y la mente a historias que reflejan nuestra humanidad compartida y a perspectivas que nos recuerdan tanto nuestra fragilidad como nuestra resiliencia. El cine trasciende fronteras y políticas, y afirma el poder de la imaginación para forjar un mundo más compasivo".
Thierry Frémaux, delegado general del festival, no escatimó elogios al referirse a la homenajeada. "Barbra Streisand, estrella mundial, es ante todo una artista que impulsa proyectos que reflejan quién es, que le son propios y que comparte con el mundo entero", dijo. "Es la legendaria síntesis entre Broadway y Hollywood, entre el teatro de variedades y la gran pantalla. Escucharla cantar y verla actuar forma parte de nuestros mejores años".
La nota de prensa difundida por Cannes abunda en la misma idea: "Barbra Streisand ha alcanzado la cima de la industria del entretenimiento como nadie antes que ella. Pero este impresionante récord palidece en comparación con su influencia en la cultura pop de la segunda mitad del siglo XX".
Habría que detenerse un momento en esos récords, aunque solo sea para situar la magnitud de lo que estamos diciendo. Streisand ha interpretado diecinueve papeles en el cine y ha dirigido tres películas. Ganó dos premios Oscar —el primero por Funny Girl (1968), el segundo por componer "Memories" (canción de Nace una estrella)— y fue la primera mujer en llevarse la estatuilla a mejor canción original en 1977. También fue la primera mujer en ganar el Globo de Oro a mejor dirección, por Yentl, en 1984. Acumula once Globos en total.
En música, la cosa se desborda: 37 álbumes de estudio, 13 bandas sonoras, diez premios Grammy. Es la única artista que ha alcanzado el número uno en ventas de discos en seis décadas consecutivas y, hasta 2023, ostentaba el récord de ser la mujer con más álbumes en lo más alto de las listas de todos los tiempos. Una influencia, en fin, descomunal.
Pero Streisand es también una historia de voluntad y supervivencia. Soñaba con ser actriz desde pequeña, pero se dedicó al canto por necesidad. Y lo hizo bien: triunfó en los cabarets a los 18 años, en Broadway a los 20, publicó su primer álbum a los 21 y debutó en el cine a los 26 con Funny Girl, de William Wyler. Aquella película le valió su primer Oscar.
Detrás quedaron títulos que han ido construyendo un imaginario colectivo. Los musicales: ¡Hello, Dolly! (1969) y Nace una estrella / A Star Is Born (1976). Las comedias: La gatita y el búho / The Owl and the Pussycat (1970), Los padres de él / Meet the Fockers (2004). Los dramas: Me quieren volver loca / Nuts (1987). Y, sobre todo, una de las historias de amor más hermosas del cine de posguerra, Nuestros años felices / The Way We Were (1973), donde compartió cartel con Robert Redford. Precisamente Redford, fallecido el año pasado, será homenajeado por Streisand el próximo domingo en la gala de los Oscar, durante el segmento In Memoriam. Se espera que la artista interprete alguna canción en su memoria.
Como directora, Streisand firmó tres películas. La primera fue Yentl (1983), una historia de emancipación y travestismo en la Europa del Este judía. Luego llegaron El príncipe de las mareas / The Prince of the Tide (1991), que obtuvo siete nominaciones al Oscar, y El amor tiene dos caras / The Mirror Has Two Faces (1996), con dos nominaciones. En todas ellas, la búsqueda de la perfección convivía con una emotividad sincera, poco dada a los aspavientos.
Más allá de su trabajo artístico, Streisand ha mantenido un compromiso sostenido con diversas causas sociales. Su fundación apoya la igualdad de género y de las minorías, los derechos LGTB, la investigación médica, la defensa del medio ambiente y la educación artística para niños desfavorecidos. En Cedars-Sinai, el centro médico de Los Angeles, existe desde 2012 el Barbra Streisand Women's Heart Center, dedicado a la investigación de enfermedades cardiovasculares en mujeres.

